Japonés tiene muchas muchas aficiones; tenis, esquí, golf, wind-surf, natación, paseo en cohe, ligar, hacer un amor, etc. Por eso en sus vacaciones está muy muy ocpado más que su trabajo. Y como está ajetreado por sus aficiones bastante, se toma su vacación tranquila dentro su trabajo para dermir, je,je,je. Puede decir que la afición japonesa tiene tendencia a masoquismo.
Pero la aficón española es muy sencillo. Solo se dan un paseo por alrededor su casa. Es muy económico, cómodo, manejable y fácil. A cualquier hora, en cualquier parte y cualquier puedo dar un paseo. Es una equivocación que subconscientemente piensa que la afición es especial.
Por la tarde en España, se ven que hombres y mujeres de todas las edades dan un paseo sucesivamente por hilera de tiendas cerrada, como si viera la cine de Zombi. Andan de la mano. ¡Qué envidia! Por lo menos, el marido japonés, yo también, tenemos que aprender de ellos españoles.
Los sábado hay mercado en la plaza, desde las ocho a las dos por la tarde, se llama Sábado mercado. También es sus afición. Siempre esa plaza llena de la gente. Se suceden muchos varios puestos; florería, verdulería, frutería, ropería, aparatos de eléctricos, enseres domésticos, etc. Todas rebajan, y todos los calidades también rebajan. ¡No es importa! Nadie desea la calidad de esos,¿verdad? Es muy importate que va a mercado. Es la afición,¿verdad?
En todos los mercado el negro de Africa dirigiría y vendería los aparatos electrodomésticos.
¡Eh, amigo señor! ¿Vas a comprar esta máquina de cinta? ¡Saldrá buena sonido por hecho en Japón!
La marca de ésa fue Tobishi. Sabía yo solo Toshiba y Mitsubishi. ¿Desde cuándo no establecería Tobishi en Japón?
En otro puesto, se vendió una cinta 500ptas solo que normalmente vendía 1500pts. Me dijo su vendedor Es nueva. ¡Acaba de vender! Al verlas, compré las cinco enseguida sin pensamiento. Pero luedo comprendí que todos estaban falsas y copiaddas. No fue importa. Fue una de aficiones.
¡Oiga, señor! ¡En España recientamente esto es una cosa indispensable¡
La cosa que me mostró fue un condón. Fue muy muy baratísimo, solo 150pts por media docena. ¿Es barato demasiado? ¿No estaría fino? ¿No estaría seguro? De todas formas, no tuve ánimo de comprarlo.
¡Oiga, señor que huviera comprado éso! Enseñeme una impresión de éso con lo que había disfrtado con una.